Capítulo 78 La gala de los devoradores

El Palacio de los Tratados olía a flores caras, perfume francés y a la hipocresía rancia de la alta sociedad de la capital. Cientos de arañas de cristal de Bohemia colgaban de los techos altos, proyectando destellos sobre la élite financiera que apenas tres días atrás celebraba el inminente remate d...

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