Capítulo 91 Asalto a medianoche

No se negocia con ladrones cuando ya decidiste que ninguno de ellos verá el amanecer.

El pitido de la llamada cortada quedó flotando en el vapor caliente del baño principal. Dante no vaciló ni medio segundo; arrojó el auricular sobre el mármol, haciéndolo añicos, y me miró con los ojos cargados de u...

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