Capítulo 97 Cenizas y nombres

La verdad nunca viene limpia; siempre huele a pólvora vieja y a traición de sangre.

El papel crujió bajo mis dedos como si estuviera a punto de encenderse solo. A mi lado, Dante no respiraba. La penumbra del despacho de la vieja casona olía a polvo rancio y a la sangre fresca de Ernesto, que todavía...

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