Capítulo 16 Capitulo 16

El juego del rastreador

La penumbra del ala este nos recibe con la misma complicidad asfixiante de las noches de purga, pero la atmósfera aquí arriba ha cambiado. Las baldosas ya no huelen a humillación o a trapos sucios; huelen a la unción carmín de mi vestido y a la pesadez de una biología que re...

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