Capítulo 31 Capitulo 31

La mano en la cintura

El umbral era el de la biblioteca.

Lola lo cruzaba porque había empezado a llover y el jardín de los naranjos se había vuelto impracticable, y porque el silencio de la habitación, con la pared tan cerca, se le hacía otra vez demasiado estrecho. La biblioteca era pequeña, de e...

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