CAPÍTULO 121: SUCIO SUEÑO CUMPLIDO.

El castaño traga hondo por aquella advertencia. Y ve cómo el pelinegro roba otro beso a Catalina para luego romperle la camisa de algodón, dejando uno de sus pechos al aire.

—Sube a la cama, preciosa, dale algo de placer a tu papi mientras te como el coño —le ordena.

Ella, ansiosa por probar aquel...

Inicia sesión y continúa leyendo