CAPÍTULO 122: MARCADOS.

Los gruñidos, balbuceos y estocadas resuenan.

El corazón de Darwin late acelerado. El ardor inicial en su garganta lo hace sentir incomodo, pero pronto desaparece gracias al deseo. Se deleita con su sabor y el palpitar caliente chocando con su lengua mientras su corazón late apresurado y su propia p...

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