CAPÍTULO 133: ¡LO HARÉ PAGAR!

La furia contenida de Magnus hace a Darwin y Catalina respirar como si una bomba se pudiera activar con solo un movimiento. Sus ojos azules han tomado un tono profundo, casi negro.

Magnus intenta pensar con claridad. Está sentado en la silla de su escritorio, con las manos en puño, la frente afinca...

Inicia sesión y continúa leyendo