Capítulo 18 - No te enojes

—¿Qué?! —grité en la cocina vacía, mi voz resonando—. ¿Fue con ese tal Jake? ¡Lo mataré, ese hijo de puta! —Sentía cómo mi presión arterial se disparaba y mi visión se nublaba de rabia.

Ese maldito desgraciado rompió el corazón de mi niña, la dejó embarazada y luego tuvo el descaro de largarse del p...

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