Capítulo 12 12

―¿Es ella la mujer de la que no dejas de hablar?

Elian cerró los ojos.

―Papá.

Tomás me miró con absoluto interés.

―Entonces sí.

―No he dicho que sí.

―Tampoco que no.

Yo tuve que morderme el interior de la mejilla.

Elian señaló el pasillo.

―Hace cinco minutos estabas cansado.

―Se me pasó.

―Qué conven...

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