Capítulo 31 31

—Dos semanas no son una prueba real.

Rowan seguía mirando el correo en mi teléfono.

—Hace treinta segundos dijiste exactamente lo contrario.

—He cambiado de opinión.

—Qué sólido.

Me devolvió el móvil.

—Son catorce días.

—Sé contar.

—Y tú vas a Madrid por trabajo, no al frente.

—También sé distinguir...

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