Capítulo 39 39

—Que cuando quieras quedarte, dejes de hablar como si quedarte fuera siempre un error.

Me quedé con la llave en la mano.

—Eso ha dolido.

—No quería que doliera.

—Pues tienes puntería.

Rowan apoyó un hombro en la pared del pasillo.

—No te estoy pidiendo que te quedes siempre.

—Ya lo sé.

—Te estoy pid...

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