Capítulo 52 52

—Esta vez necesito quedarme allí.

Miré por el parabrisas.

—Hazlo.

Rowan giró hacia mí.

—¿Así de fácil?

—Es difícil, pero sigue siendo trabajo.

—Puedo intentar volver el segundo fin de semana.

—Si puedes, bien. Si para hacerlo vas a dormir cuatro horas y llegar destrozado, quédate.

—No quiero que par...

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