Capítulo 26 LA SERPIENTE EN EL EDÉN

Estaba nerviosa, pensé que se echaría atrás y cerré los ojos solo esperando su negativa, cuando sentí sus nudillos en mi mejilla acariciándome

— ¡Eres mía Sophi! Solo mía, jamás lo olvides, lo mío no lo comparto ¡Nunca voy a dejarte! —Exclamó en tono apasionado y posesivo.

Seguidamente nos tomamos...

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