Capítulo 122 Expulsión de víboras

 Nataly seguía dentro de la habitación esperando a Andi con la puerta cerrada con seguro, caminando de un lado a otro con pasos rápidos y la respiración agitada. Tenía las palmas de las manos húmedas y sentía un nudo amargo en la garganta. Escuchar a Marina hablar de sus hijas como si fueran un esto...

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