Capítulo 133 Descubiertos

El reloj del bar marcó exactamente las cuatro de la tarde cuando la puerta principal se abrió con un leve chirrido. Marina entró con paso seguro, luciendo un vestido elegante y una sonrisa triunfal pintada en los labios. Al escanear el lugar, vio a Alejandro sentado al fondo, en el reservado.

Sin p...

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