Pétalos que caen

Nos acostamos en la cama, completamente despiertos. Jaden me sostenía en sus brazos con mi cabeza descansando sobre su pecho desnudo. Contemplé hablarle sobre Sheila, pero decidí no hacerlo.

—Haru te lo dijo, ¿verdad? —raspó Jaden. Levanté la cabeza de su pecho y lo miré, sorprendida. Sus ojos esta...

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