Capítulo 148

Madison

—Jesucristo— siseó Alexander, sus dedos pellizcando mis pezones. —Tu coño se siente increíble.

Rodé mis caderas experimentalmente, ajustándome a la sensación de él dentro de mí. Sus manos se movieron a mi cintura, guiando mis movimientos.

—Así es— me animó, sus ojos fijos en donde nu...

Inicia sesión y continúa leyendo