Capítulo 296

Madison

Se acomodó y volvió a embestirme con un solo movimiento fluido, haciéndome gritar por la penetración más profunda que permitía esa postura. Sus manos me sujetaron las caderas con fuerza suficiente para dejar moretones mientras imponía un ritmo implacable.

—¡Alexander! —jadeé, bajando h...

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