Capítulo 342

Madison

La tarde se arrastró entre reuniones consecutivas sobre el proyecto. Para las cinco, me ardían los ojos de tanto mirar hojas de cálculo, y mi taza de café llevaba horas vacía.

—Necesito cafeína —murmuré para mí, estirándome en la silla.

Fui a la cafetería, agradecida por la oportunida...

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