CAPÍTULO 66

El Poder Interno

Mientras permanecía inmóvil, mirando los ojos brillantes que perforaban la oscuridad, el bosque parecía inquietantemente silencioso. Un escalofrío recorrió mi columna, pero me obligué a ponerme de pie. No iba a dejar que el miedo me detuviera, sin importar lo que estuviera ahí ...

Inicia sesión y continúa leyendo