Capítulo 76 Que camines y callada

Martín

La recosté sobre mi cama y hubiera querido ser más delicado, pero ella fue quién marco el ritmo y quería todo ya, a lo que yo jamás me negaría, la necesito y la extraño demasiado. Empiezo a besar su cuello, ella levanta sus brazos y la ayudo a sacar su remera, ella me empieza a bajar mi jo...

Inicia sesión y continúa leyendo