Capítulo 12 LA NOVIA DE DANTE VILLALBA

—No soy yo —mentí.

Renzo guardó silencio durante dos segundos.

—Serrano, reconozco tu cara. La veo ocho horas al día en una pantalla y otras tres en mis pesadillas laborales.

Dante extendió la mano para tomar el teléfono. Lo aparté.

—Fui a una consulta privada. No tengo que explicar nada más.

—La fo...

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