Capítulo 83 REGLAS PARA NO TOCARNOS

—No me cargues.

Dante se quedó inclinado frente a mí, con un brazo detrás de mi espalda y el otro a pocos centímetros de mis rodillas.

—No iba a cargarte. Estaba preparado por si decidías desmayarte al bajar del coche.

—Qué considerado.

—También puedo dejar que caigas y respetar tu independencia des...

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