18. Nuestro hijo

—¡Papá! ¡Por favor…! Respóndeme. ¡Alguien que me ayude! ¡Alguien! 

Los gritos de la mujer se oyen a metros. María Teresa necesita tranquilizarla pero ¿Cómo hacerlo? Si su padre está colapsando sobre sus brazos.

—¡Óscar! —exclama María Teresa—. ¡Ayúdanos! ¡Pide ayuda! 

—¡Señor Ricardo! —y entonces...

Inicia sesión y continúa leyendo