Solo Te Arrodillas Ante Mí...

Serena.-

Maxim estaba de pie junto al ventanal, de espaldas a mí con un vaso de vodka olvidado en la mano.

Su silueta era una cordillera de músculos y cicatrices, el mapa de un hombre que había masacrado sus demonios para traerme la paz. Pero yo no quería paz esta noche.

Quería guerra.

U...

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