El Mejor Aperitivo De La Noche

Lada.-

Mi voluntad se desvanecía cada vez que sus labios rozaban la curva de mi cuello.

—  No te contengas –dijo al ver como apretaba mis muslos para contener la humedad que ahora sentía en mi ropa interior.

—  No podemos… aquí –me relamía los labios, apretando con fuerza la servilleta.

—  P...

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