Aceptación

Lada.-

Tardé un poco en procesar la información.

—  Está… vivo –repetí aún sin poder creerlo.

Máximo asintió, vi en sus ojos la vergüenza y el miedo ante mi reacción.

—  ¿Por qué me mentiste? Me sentí culpable por su muerte, yo…

—  Tenía muchos ojos puestos en mí, simplemente no podía decir...

Inicia sesión y continúa leyendo