Una Más Loca Que La Otra

Máximo.-

Seguí a Olga  hasta quedarnos a solas en uno de los pasillos, apresuré el paso y la tomé por un brazo llevándola hasta un cuarto.

—  Sabía que nunca podrías olvidarme –ronroneó acariciando la tela de mi saco.

—  ¿Qué carajos haces con mi suegro? Pensé que te habías ido lejos –rug...

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