Siendo Débil

Anya.-

Agradecía que Iris me acompañara, por mi ansiedad estaba al nivel máximo.

Me negué a beber ni una sola gota de licor, no quería recurrir a nada que me sirviera de ancla para calmarme.

—  Es un té frío de hierbas, para calmar tus nervios –tomo el vaso  desesperadamente y no dudo en dar ...

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