Se Lo Merecía...

 Anya.-

El sonido del cerrojo de la glock rebotando contra la mesa de metal limpio, era oficialmente desde hace tres horas el nuevo sonido de mi tinnitus matutino.

—  Anya, concéntrate, no estás pelando papas –espetó mi padre, con esa voz que usualmente reserva para dar órdenes.

Cruzado de br...

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