Capítulo 16 No me gustan las mentiras

Aurora había salido de su casa prácticamente corriendo, ni siquiera se preocupó por ponerse algún ungüento en el pómulo que sentía que ya estaba hinchado, ni limpiar la herida de su labio, no, lo único que ella quería era salir de esa casa.

Al llegar al parque, Tony, el vigilante del turno de la ma...

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