Capítulo 52 No digas cosas como esas

La mañana siguiente, Aurora se despertó con todo el cuerpo adolorido pero con una sensación de plenitud como nunca antes había sentido, el solo recordar todo lo que habían hecho en esa misma cama hacía que los colores se le subieran al rostro y que su cuerpo temblara de deseo.

Cuando giró el rostro...

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