Capítulo 59 Ensuciarme las manos

Aurora estaba muda. No sabía si el rubio estaba realmente hablando en serio o todo era debido a un impulso del momento. Sus ojos no podían hacer otra cosa más que mirar al hombre en frente de ella, antes de dejar salir lo único que fue capaz de decir:

—¿Qué…? Eso es… ¡No puedo simplemente mudarme!

...

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