Capítulo 106 Capítulo sin título

Clarissa y Mateo no habían hablado en media hora. Sentados en los escalones de piedra que daban al acantilado, compartían el silencio como quien comparte una manta en una noche helada. Las olas rompían allá abajo, y cada golpe de mar parecía un martillazo en la conciencia de ambos.

—Deberíamos irno...

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