Capítulo 121 Capítulo sin título

La mañana llegó con un cielo encapotado y el teléfono de Clarissa sonando a las siete y trece. Era el fiscal.

—Señora Rivas —dijo la voz al otro lado, tensa, apresurada—. Hemos ido a la dirección que nos dio. La oficina está vacía. No hay rastro de Urrutia. Los vecinos dicen que lo vieron salir ano...

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