Capítulo 42 Tú y yo, siendo eternos

Ellie

—¿Qué estás haciendo? —Le pregunté, acostada boca abajo. Reí entre dientes al mismo tiempo que mis ojos estaban fijos en los bocetos que se encontraban en la cama. Vicenzo había estado en la sala revisando algo en su computadora, hasta que regresó a la habitación.

—No estoy haciendo absolutame...

Inicia sesión y continúa leyendo