Capítulo 167 Capítulo 167

El motor del auto continuaba rugiendo prácticamente a mitad de la carretera, mientras el aguacero golpeaba con furia el techo de metal.

Una furia no mayor a lo que se respiraba allí, dentro del auto.

Adentro, el aire se había vuelto tan denso que parecía imposible de respirar.

La confesión de Abigai...

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