15. Mira, Mike.

—Oh, Margo... ¿Qué haces aquí? ¿Y Nikolay?— Se levantó de un salto, mirándome.

—Nikolay está durmiendo, pero aproveché mi insomnio para venir a verte.

—Me alegra que estés sola porque necesitamos hablar—. Respiró hondo.

—Es verdad, necesitamos hablar—. Sentí que mi corazón latía más fuerte.

—El ...

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