76. Verdades

—Tengo que decirte algo —murmuró Margaret, sin aliento y desnuda, acostada boca abajo junto a mí.

—Cariño, si me dices que vas por la cuarta ronda, en serio podría perder la cabeza —le advertí, haciéndola reír—. ¿Es porque soné raro hoy?

Ella sonrió un poco, y le besé la frente. Maldita sea, esta ...

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