81. «La quiero»

La abracé con fuerza y ella correspondió.

—Margaret Queen, me vuelves loco— la besé tiernamente, como si fuera una pieza única y frágil de cristal, porque lo era.

Sus besos cálidos y suaves se volvieron tan deliciosos mientras nos tocábamos, llenándonos de deseo.

Ella desabrochó lentamente mi cam...

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