92. Nueva identidad

12 Semanas Después

—¡Gracias, Graciela! Me salvaste la vida otra vez. Ana te adora, siempre se porta como un ángel contigo. Son $50 la hora, ¿verdad?

—Sabes que no necesitas pagarme, Mónica— sonreí, antes de devolverle a su madre al bebé dormido en mis brazos.

Ignorando mis palabras, Mónica d...

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