El castigo

Ella caminaba de un lado a otro, mordiéndose las uñas largas y pintadas de azul marino. Decidió llamarlo y hacerlo sentir culpable para que volviera con ella, o tal vez provocarlo con su 'te amo' o quizás la opción más fácil: seducirlo para que se lo diera.

Buscó su teléfono y lo encontró sin bater...

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