Tengo que hablar contigo

Ella estaba vestida para matar, y cuando entró en la oficina, la mayoría la miró por tres razones.

  1. Porque se veía diferente con su vestido azul marino y su coleta.

  2. Porque era bien sabido en el hospital que había sido ingresada y dada de alta esa misma mañana.

  3. Y porque los chismosos sospecha...

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