El intruso

Shreya y Vansh se miraron a los ojos, sosteniendo firmemente los extremos de la cuerda, listos para el tira y afloja. Ella sonrió con picardía, y sus primos comenzaron la cuenta regresiva.

—¡3... 2... 1... ¡Vamos! —gritaron.

Shreya tiró de su extremo con todas sus fuerzas y Vansh hizo lo mismo. Él...

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