Capítulo 35

Llegué a casa y Zion corrió a su habitación para jugar en su iPod, tal como había cantado todo el camino de regreso. Me quité los tacones y me arrastré hacia el dormitorio. Dejé caer mi bolso sobre la cama y me quité el vestido de dama de honor para ponerme algo más cómodo. Como por ahora no tenía t...

Inicia sesión y continúa leyendo