Capítulo 72

Sonreí y le devolví el beso, rodeándolo con mis brazos. No nos habíamos visto ni hablado desde ayer, y era agradable saber que no era la única que lo extrañaba. Su pulgar rozó suavemente mis mejillas, haciéndome derretir en sus brazos aún más.

—Tu teléfono ha estado inalcanzable desde ayer. Te dejé...

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