Capítulo 114 CAPÍTULO 115

Ferguson se hundió en el sillón de cuero, sin saber cuándo había empezado a perder el control en este matrimonio. Quizás Amelia había sido demasiado perfecta: tranquila, serena, todo en su sitio. La vida con ella era ordenada, predecible, carente de la emoción que antaño lo había atraído al peligro ...

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