Capítulo 123 CAPÍTULO 124

EL ÁNGEL ROJO.

Dos hombres entraron al bar con paso firme, llamando inmediatamente mi atención. Eran mayores que la clientela habitual de universitarios y contables engreídos con pantalones caqui. Diría que rondarían los treinta y tantos.

El otro…

El otro era más alto que su amigo, musculoso, mor...

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