Capítulo 129 CAPITULO 131

Nos marchamos de aquel local, abrazados mientras seguiamos riendo y bebiendo el champagne que aquel Elvis nos regaló, estuvimos andando un buen rato entrando en uno de los casinos, ya que deseábamos que siguiera la noche. Jugamos una o dos horas en la ruleta, pero no tuvimos suerte, marchándose haci...

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